Siempre que veo una de esas ofertas en los restaurantes para turistas de mariscadas low cost a base de berberechos, mejillones y almejas, apenas puedo contener la risa porque para uno de aquí los bivalvos son una antesala al marisco, pero casi no lo consideramos como tal, sino más bien como un marisco de segunda división. Lo curioso es que, en ciertas ocasiones, y según el modo de lectura utilizado, los mejillones y demás parientes, pueden convertirse en el más sagrado de los manjares.

En tiempos en que la sostenibilidad y la eficiencia energética comienzan a convertirse en términos y conceptos en boca del gran público y la sociedad, aparecen diferentes visiones y propuestas que tratan de dar una respuesta más concreta a los diferentes modos de habitar y de relacionarse con la naturaleza y el entorno de un modo mucho más cercano, sostenible, bioclimático.

Aplicando estas medidas resulta una construcción con una demanda energética de calefacción sea mínima, no necesitando un sistema de calefacción tradicional.

Partiendo de los conceptos de reciclaje y sostenibilidad y apoyados por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial, en relación con diferentes empresas y centros tecnológicos, el estudio Casadobe Arquitectura, fundado por el arquitecto Mike Lehmhaus, desarrolla aquí, en Galicia, el proyecto del módulo Biovalvo.

El diseño de Biovalvo se realiza siguiendo los principios del estándar Passivhaus, concepto actual de moda en el diseño en función de la eficiencia energética.  Estos principios se basan en un alto nivel de aislamiento, una elevada estanqueidad, usar ventanas y puertas de altas prestaciones, minimizar puentes térmicos, ventilación mecánica con recuperación de calor.

Siempre que veo una de esas ofertas en los restaurantes para turistas de mariscadas low cost a base de berberechos, mejillones y almejas, apenas puedo contener la risa porque para uno de aquí los bivalvos son una antesala al marisco, pero casi no lo consideramos como tal, sino más bien como un marisco de segunda división. Lo curioso es que, en ciertas ocasiones, y según el modo de lectura utilizado, los mejillones y demás parientes, pueden convertirse en el más sagrado de los manjares.

En tiempos en que la sostenibilidad y la eficiencia energética comienzan a convertirse en términos y conceptos en boca del gran público y la sociedad, aparecen diferentes visiones y propuestas que tratan de dar una respuesta más concreta a los diferentes modos de habitar y de relacionarse con la naturaleza y el entorno de un modo mucho más cercano, sostenible, bioclimático.

Aplicando estas medidas resulta una construcción con una demanda energética de calefacción sea mínima, no necesitando un sistema de calefacción tradicional.

Partiendo de los conceptos de reciclaje y sostenibilidad y apoyados por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial, en relación con diferentes empresas y centros tecnológicos, el estudio Casadobe Arquitectura, fundado por el arquitecto Mike Lehmhaus, desarrolla aquí, en Galicia, el proyecto del módulo Biovalvo.

El diseño de Biovalvo se realiza siguiendo los principios del estándar Passivhaus, concepto actual de moda en el diseño en función de la eficiencia energética.  Estos principios se basan en un alto nivel de aislamiento, una elevada estanqueidad, usar ventanas y puertas de altas prestaciones, minimizar puentes térmicos, ventilación mecánica con recuperación de calor.

Situada en una parcela en la zona del Castro de Elviña en A Coruña, próxima a la universidad, en una zona condicionada por la topografía inclinada del terreno y buscando una orientación favorable, se ubica una pieza con una única fachada permeable hacia el sur oeste.

La pieza es una pequeña construcción de casi noventa metros cuadrados de planta, con media construcción apenas elevada un metro del terreno, cuestión que refuerza la imagen de diseño en forma de mejillón. Esta idea se traspone en la materialización del acceso peatonal realizado a base de concha de mejillón en forma de camino perimetral.

Interiormente se trata como un único espacio toda la construcción de modo que se trata de un espacio habitacional polivalente, donde lo importante es la materialización y la construcción frente al programa.

La estructura de cubierta, visible desde el interior, se articula como una retícula de tableros OSB realizados con madera reciclada, cuyos casetones están rellenos de concha de mejillón, como material reciclado que permite el aislamiento térmico del conjunto, con acabado exterior a base de tierra mezclada con grava de concha triturada, material también utilizado como aislante en el resto del conjunto.

Esta utilización de concha de mejillón, como material reciclado y sostenible se ha extrapolado para la confección de los hormigones de cimentación, así como para su uso como árido de los morteros de los acabados. La dosificación de los hormigones y morteros confeccionados con árido de concha de mejillón ha sido facilitada por el Consorcio del proyecto Biovalvo como resultado de sus investigaciones.

Uno de los 5 principios clave del estándar Passivhaus es el uso de ventanas de altas prestaciones. El dimensionado de las ventanas y la composición de los vidrios no es algo que se deba tomar a la ligera, se ha de realizar de una manera adecuada para equilibrar las ganancias solares con las pérdidas térmicas. Esta metodología debería seguirse con carácter general en cualquier construcción convencional, ya que las pérdidas de calor a través de las ventanas representan entre 20-50% de las pérdidas totales por transmisión.

En definitiva, que todo está pensado para darse una mariscada low cost. Pues eso, que aproveche!

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