Formas delirantes, colores vivos y patterns psicodélicos que cubren mobiliario urbano olvidado. Muros de hormigón perdidos que vuelven a la vida de la mano de Pouvelle (www.pouvelle.com).

Un dúo artístico formado por Blanca (Sevilla) y por David (A Coruña) y afincado en Allariz que bebe de influencias como el Memphis Group para llevar a cabo sus sobredimensionadas y locas creaciones. La geometría experimental de Pouvelle busca, de un modo casi subversivo, encontrar un lenguaje universal a través del color y la abstracción. Además, sumamos a este dulce empacho de formas y colores un componente social que transforma espacios públicos e implica en el arte al entorno que les rodea.

Si dando un paseo de domingo te encuentras con una parada de autobuses que se ha vestido de fiesta, con un muro que parece más bien una puerta a otro universo mejor que este o con una caravana llena de gallinas y pintada con mil pantones… Seguramente te hayas topado con alguna de las piezas de Pouvelle. Estás de suerte, ¡abre bien los ojos y disfrútala!

¿Quién está detrás de Pouvelle?

Blanca Font (Sevilla) y David Segade (A Coruña). Blanca estudió Comunicación Audiovisual y, aunque nunca dejó de pintar, sus proyectos estaban más centrados en el vídeo y la animación. Y David, que estudió Ilustración, viene del mundo del graffiti.

¿Cómo nace y qué es Pouvelle?

Pouvelle nace a principios de 2017 entre tres amigos procedentes de distintos campos de creación y con el objetivo común de crear un proyecto artístico multidisciplinar en el rural gallego.

Juntos empezamos a realizar proyectos antes de tener un nombre como colectivo ni saber muy bien cómo enfocar nuestras creaciones. Hicimos una lista para buscar un nombre que nos definiera de alguna forma. En aquella lista acabamos anotando una locura de nombres, pero nos gustó como sonaba «poubelle», que es «cubo de la basura» en francés. Nos gustó que sonara a algo muy fino pero significara todo lo contrario. Esto encajaba muy bien con nuestro ímpetu de reutilizar y transformar objetos y lugares que para otros son pura basura. Luego decidimos cambiar la «b» por la «v» porque nos dio la gana. Quedaba mejor estéticamente y facilitaría las búsquedas por internet.

A través del proyecto queríamos buscarle una cierta utilidad al arte, tanto en un sentido transformador del espacio y el entorno como en un sentido pedagógico. Creemos en el arte público y el acceso libre a él. Vemos que intervenir en la calle es un buen método de acercar el arte a la gente.

Si revisamos vuestra obra nos encontramos con patterns y geometría cargada de vida y color. ¿Qué os inspira a la hora de crear estas formas?

Tenemos mucha influencia del diseño gráfico, por ejemplo. Nos gusta que nuestros murales tengan un cierto aire digital o incluso vectorial. Pero realmente nos inspiran muchas cosas: el cine, los cómics, algunos objetos random que encontramos en los chinos, procrastinar en Pinterest o revisar imágenes de los 2000 en Tumblr. Por otra parte, tenemos una gran obsesión con el color y la búsqueda de combinaciones perfectas.

¿Diríais que vuestra obra, aunque abstracta en un primer vistazo, tiene un significado concreto?

En ocasiones pueden encontrarse en nuestra obra determinados objetos simbólicos, en otras la composición es un juego en el que solo nosotros sabemos las reglas y a veces hasta nos hemos basado en algo puramente figurativo para luego deconstruirlo.

Para nosotros el color, la manera de usar la línea o de distribuir las figuras se traduce en un lenguaje capaz de transmitir. Preferimos sugerir y estimular la imaginación del espectador a través de lo abstracto antes que hacerlo de una manera más evidente y concisa.

Si visitamos vuestra web encontramos como soporte de vuestros proyectos mobiliario urbano olvidado y muros de hormigón que vuelven a la vida. ¿En qué se basa el componente social de vuestro trabajo?

Aunque vivimos en un pueblo precioso, Allariz, ni siquiera este se libra en determinadas zonas y en sus alrededores del «feísmo gallego». Realmente no existe ningún lugar en el mundo en el que no nos encontremos con una pared gris y triste susceptible a una intervención que sea capaz de transformar el entorno positivamente.

Una parte importante de nuestro trabajo se basa en dar una nueva vida a estos muros grises y olvidados. Pero tampoco olvidamos que también existen otro tipo de muros no olvidados que necesitan una nueva vida. Con esto nos referimos especialmente a los centros de enseñanza (con los que últimamente estamos colaborando bastante), donde vemos necesario que el arte esté presente, tanto en las aulas como en sus paredes, involucrando en ella tanto a alumnado como a profesorado. Es por ello que hemos desarrollado distintos talleres para potenciar la creatividad y el trabajo en equipo tanto en las escuelas como fuera de ellas.

¿Qué técnicas utilizáis para llevar a cabo vuestra arte?

Normalmente todo empieza por un boceto rápido en papel para luego pasarlo a digital, por rapidez y fidelidad al diseño original que tenemos en mente. Después estos diseños pueden tener distintas aplicaciones sobre soportes: ya sea en una pared, en un póster, en un cuadro, en un jarrón…

Solemos trabajar con pintura plástica, espray y rotuladores. De vez en cuando nos gusta hacer excursiones a puntos limpios y recoger un montón de objetos y materiales sin saber muy bien con qué finalidad. A partir de estos materiales solemos construir esculturas o simplemente intervenirlos. Algunas de estas obras terminan de nuevo en su lugar de origen, el punto limpio (ja,ja,ja,ja).

¿Cuáles son vuestros referentes?

Tenemos miles de artistas de distintas disciplinas a los que amamos, pero, por acotar un poco, podemos mencionar algunos cuya obra nos ha influenciado mucho o con los que nos sentimos muy identificados: Nathalie Du Pasquier, Mina y Zosen, Atelier Bingo, Dusen Dusen, Braulio Amado, Zebu y Cocolia.

Y qué hay del futuro de Pouvelle… ¿cómo os veis de aquí a unos años? 

Esperemos que pintando murales gigantes y en sitios mucho más lejanos, con colaboraciones guays en otros soportes que no sean solo una pared y ¡ojalá que con más dinero! (ja,ja,ja,ja).

Estela Gómez

Estela Gómez

Mi nombre es Estela y nací en el 92 —como Cobi— al lado del mar. Abro textos en canal y leo hasta en la ducha. Soy aprendiz de todo y especialista en nada, tengo incontinencia verbal crónica, y, gracias a la mejor de las suertes, las palabras me dan de comer.

Responder

X