Rehabilitación para Albergue

y Museo Casa Grande de Lusío, Samos, Lugo, 2009

Juan Ramón Iglesias Babío e Iván López Veiga; Iglesias Veiga Arquitectos

Fotografía: Héctor Santos-Díez

La obra de Iglesias Veiga se trata de la rehabilitación de un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural para albergar las instalaciones de un albergue para visitantes y de un museo. En palabras de los propios autores se trata de una “rehabilitación reversible y funcional, máximo respeto y puesta en valor del edificio original”.

Partiendo de tales premisas se tratará al edificio como punto de inicio de los trabajos de puesta en valor del mismo pero con la intencionalidad de la reversibilidad de la propia propuesta, de tal manera que, en caso de necesidad o requerimientos futuros, la intervención pueda ser desechada sin plantearse un problema de exceso de intervencionismo sobre los elementos existentes a conservar. Se trata de intervenir, no de modificar.

La intención el dotar de una lectura clara de elementos constructivos nuevos frente a técnicas de construcción tradicionales.

Se realiza un exhaustivo trabajo de rehabilitación de los elementos estructurales originales, recuperando las vigas de madera, los suelos y las carpinterías en buen estado, manteniendo su configuración original.

En cuanto a la forma de trasladar el programa al edificio se trata el eje norte-sur como elemento preexistente, disponiendo a ambos lados los usos de albergue y de museo. Dos núcleos de comunicaciones conectan los espacios más públicos con los más privados y todos ellos con los servicios en las distintas plantas del edificio.

“La pieza lineal que contiene la escalera, distribuye los usos del albergue y conecta las tres plantas a la vez que la escalera del museo establece un recorrido que discurre por espacios de diferentes formas y alturas, a través de la torre, corredor, y el coro de la capilla acentuando la riqueza espacial interior del edificio”.

Como cualquier obra de actualidad en donde la sostenibilidad energética y ambiental se trata como un factor más de proyecto, “se emplean medios sostenibles de aporte energético, como colectores solares y medios de regulación de captación energética en las nuevas fachadas. Los nuevos elementos regulan el confort ambiental al tiempo que organizan espacios, generando un nuevo edificio público confortable y fácil de habitar”.

De tal manera se produce una obra de nueva factura pero que trata de alcanzar los estándares exigidos a cualquier edificio de nueva factura en cuanto a confort y exigencias de trasmitancia térmica y rendimiento energético.

La intervención se destaca del resto de elementos mediante el contraste visual y material que presentan las nuevas piezas y elementos sobre el telón de fondo que suponen las viejas piedras que conforman el volumen original, de manera que la intervención, aparte de ser reversible, permite una lectura por diferenciación entre los nuevos y los viejos elementos, facilitando una clara lectura de la historia del edificio a través de los elementos y construcciones que lo configuran sin por ello caer en la necesidad de mutilar la base original del mismo.

No siempre resulta tan sencillo intervenir en este tipo de construcciones y, pese a que puede parecer sencillo o fácil, conseguir una clara lectura de lo existente a la vez que se trata de generar una nueva vida a un inmueble de estas características, y menos conseguir unas calidades estéticas y espaciales que amplifiquen el significado de lo existente. En definitiva, como dicen en la Rae: “limpia, fija y da esplendor”.

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