In our Christmas time, so we are going, to listen just Happy Christmas de John Lennon, with the light, with the music, very well con everybody here. Música y luz! Adelante!

Abel Caballero. Encendido de luces navideñas. Noviembre 2018

Cuando despertó, el dinosaurio estaba todavía allí.

Augusto Monterroso, 1959

Los museos no me gustan demasiado. Los hay admirables, pero ninguno delicioso. Me encuentro en medio de un tumulto de criaturas congeladas, cada una de las cuales exige, sin conseguirlo, la inexistencia de todas las demás.

Paul Valery, 1923.

La memoria de occidente se guarda en los museos, y casi toda es visual.

Susan Sontag

Un museo es como una novela: cuando un visitante entra en él, espera que alguien le narre algo y, cuando vuelve a casa, quiere contar lo que ha visto de una forma narrativa.

Omar Calabrese

Siempre había considerado el Museo Británico el depósito definitivo de la mortalidad, donde se juntaban todas las cosas muertas del mundo para hacer que las propias horas de juventud fuesen más preciosas. Uno temblaba por si pudieran escapársele antes de salir

W. Cather, 1912

Winter is coming

Los museos, nos guste o no, importan. Podemos debatir si todavía nos interesa el modelo del XIX como una institución que nace de la acumulación tras el expolio y que exhibe los objetos de “los otros” como otra evidencia de colonialismo cultural, sobretodo ahora que Macron ha dado el primer paso para que Francia devuelva a la Africa subsahariana más de 46000 piezas; El “mausoleo” (palabra con la que comparte algo más que una asociación fonética) en el que las piezas ilustran relatos históricos mainstream sobre la evolución y la creatividad humana quizá haya perdido su sentido, y lo que nos interese ahora, lo que de verdad necesitamos, es otro modelo de museo, más cercano al centro de arte, dinamizador, catalítico, transversal, como plataforma para apoyar el crecimiento del sector cultural y, sobretodo, como herramienta educativa. Ese modelo aún está muy lejos de suceder en la periferia, donde aún luchamos porque nuestros maltratados museos no agonicen y, si han de morir, lo hagan al menos con dignidad.

En Galicia demasiados museos de arte contemporáneo han sufrido una instrumentalización indignante. No podemos silenciar el caso del MARCO de Vigo, reactivado esta semana por su convocatoria-trampa a la dirección, o el MAC de Coruña, donde una compañía eléctrica, Naturgy, decide cerrarlo después de 23 años aludiendo a una disminución de visitantes cuando es uno de los puntos calientes de la cultura en la ciudad, debemos comentar, sin embargo, que el gobierno local trabaja en la creación de una fundación pública que recoja el testigo del MAC, lo que sería una esperanzadora noticia. Tampoco pequemos de ingenuos situando a estos museos en un estatus ideal ya que los que sobreviven sufren problemas importantes de autonomía, como el CGAC, con un equipo humano que se reduce pero no se renueva lo que conlleva una limitación en la capacidad de actuación e investigación del centro, además de mantener un estatuto jurídico obsoleto entendido como unidad administrativa de la Xunta de Galicia, estatus que en lugar de dinamizar su capacidad de acción lo diluye en farragosos trámites burocráticos.

Winter has come

El mismo día que se inaugura el museo MARCO de Vigo, 13 de noviembre de 2002, el Prestige, un petrolero que operaba bajo bandera de Bahamas, lanza el primer S.O.S tocado de muerte por una vía de agua a 28 millas de Finisterre. El petrolero se hunde mientras rompe aguas uno de los proyectos culturales públicos más arriesgados de la historia de Galicia inaugurando su primera exposición, casualmente titulada Atlántica.

Hoy ese museo ha sido secuestrado por el poder político municipal quien ha cambiado sus estatutos para tener el control de sus decisiones. Recientemente lanza una convocatoria-trampa para la elección del puesto de director/a, convocatoria que el sector artístico lleva años exigiendo y que en apariencia se adecúa a una correcta implementación del Código de Buenas Prácticas en gestión cultural avalado por el Ministerio de Cultura, pero todas sabemos que quien “gane” esta convocatoria funcionará como director de paja al servicio de los impulsos electoralistas del gobierno municipal. Es fundamental que el museo tenga su propio proyecto independiente de los intereses políticos, diseñado por profesionales, pensado a largo plazo y que no siga las directrices de un Concejal de Cultura a las órdenes de un alcalde megalómano. Por eso es fundamental que se firme, por las diferentes fuerzas políticas, un acuerdo por la cultura que blinde este tipo de injerencias de cara al futuro.

En Vigo se está produciendo un alarmante fenómeno de atomización de la cultura. El Ayuntamiento centraliza recursos y programas obviando las convocatorias públicas e imponiendo los contenidos y las exposiciones del MARCO, un museo creado para el arte contemporáneo que ahora se convierte en un centro zombi, anacrónico, aburridísimo, desnortado. Según los nuevos estatutos ahora deben primar las exposiciones que muestren la colección pictórica de la ciudad, cuadros que por otra parte ya se muestran en espacios creados ex profeso para ello como la Fundación Laxeiro o el Museo Quiñones de León con índices mínimos de visitantes; reformulando ad absurdum un proyecto que funcionaba y que no queremos cambiar.  Entendemos que el arte contemporáneo es un fenómeno híbrido, inmaterial, en constante reformulación y vinculado al pensamiento. Ese es el tipo de institución que la ciudad se merece. (Si quieres saber qué está pasando en Vigo en cultura y qué es #CAÍN haz click en este hipervínculo: AUNQUE ES DE NOCHE. Sobre cómo las luces de Navidad iluminan, pero de otra manera)

En A Coruña por otra parte sucede otro tipo de fenómeno. Un museo privado, el antes llamado MACUF, ahora MAC, que surge como obra social de la antigua empresa energética Fenosa, ahora Naturgy, decide cerrar un centro que lleva desde 1995 siendo uno de los focos artísticos más importantes con más de 600.000 visitantes, no sólo a nivel expositivo, sino con becas de residencia y producción internacionales que han ayudado a varias generaciones de artistas gallegos a producir e internacionalizar su obra, por no hablar de su colección, dedicada a la contemporaneidad con más de setecientas piezas y valorada en más de cinco millones de euros, que ahora ceden a la Xunta. Estamos hablando de una empresa que el año pasado ganó 1.360 millones de euros mientras el presupuesto del museo rondaba el millón (casi como las luces de Navidad de Abel Caballero en Vigo) de euros dejando a un lado la explotación de los parques eólicos gallegos, por ejemplo, sin que la comunidad obtenga ningún retorno de la energía producida, que por otra parte como consumidores debemos pagar.

Ambos casos tienen en común el uso instrumental del museo para otros fines que no son los propiamente culturales y artísticos, la toma de decisiones institucionales obviando el contexto donde estos centros se desarrollan, es decir, decisiones unidireccionales del poder que poco tienen que ver con la transparencia y la democracia. En ésta línea podíamos incluir otros centros públicos como la Ciudad de la Cultura para trazar finalmente una cartografía del institucionalismo zombie…pero entonces ¿qué sentido tienen?, ¿por qué importan “todavía” los museos?

 

Me he permitido hacer una lista:

 

1.-Porque son memoria y reflejo del momento histórico e intelectual que vivimos. Son ejemplos del modo en que las culturas se representan y reflexionan sobre sí mismas (Landowski 1989)

2.-Porque son lugares para la investigación y para la experimentación que funcionan como un laboratorio del pensamiento.

3.-Porque legitima el trabajo de artistas, gestores culturales y comisarios, profesionalizando su trabajo.

4.-Porque pone en contacto a estos agentes junto a otros más allá de lo local, propiciando el enriquecimiento e intercambio nacional e internacional.

5.-Porque consolida el tejido cultural y actúa como epicentro y catalizador de flujos intelectuales y económicos.

6.-Porque ofrece una alternativa de ocio gratuita y de calidad para todas.

7.-Porque la diferencia, la alteridad, el otro también conforma los relatos.

8.-Porque dignifica el trabajo artístico, intermitente y precario.

9.-Porque son espacios para la creación, recuperación y reinterpretación de los relatos y los discursos.

1o.-Por sus bibliotecas, archivos, espacios de documentación y librerías que todo el mundo puede consultar.

11.-Porque puedes hacerte sefies y posturear.

12.-Porque dinamiza económicamente el sector artístico y servicios, dando trabajo a montadores, enmarcadores, electricistas, transportes, seguros, imprentas, diseñadores gráficos, hostelería, empresas de seguridad, cuidadores de sala, etc.

13.-Porque el arte es pensamiento y su consumo genera pensamiento.

14.-Porque su existencia es sinónimo de democracia y transparencia política (los museos públicos, claro).

15.-Porque articula la ciudad moderna como centro de gravedad de operaciones urbanísticas y espacios de consumo (aunque también incentiva procesos perversos como la gentrificación, no todo va a ser bueno).

16.-Porque visibiliza el Arte y sus procesos.

17.-Porque educa.

18.-Porque arquitectónicamente también importan. Son continente y contenido.

19.-Porque su existencia es un ejercicio de diversidad, cada uno actúa en un campo de acción.

20.-Porque los discursos de la Historia del Arte están aún por redefinir.

21.-Porque ha desplazado a la Iglesia como centro iconográfico: las imágenes le son propias.

22.-Porque guardan nuestros símbolos, conforman una semioesfera construyendo la relación entre signos y realidad. Los objetos que albergan son semiósforos (Pomian 1978) es decir, portadores de significado, no sólo de sí mismos, sino del conjunto cultural del que forman parte. Los museos muestran el modo en que una comunidad piensa sus símbolos.

23.-Porque en un momento donde la visualidad, la imagen ha desplazado la textualidad, donde mandan las pantallas y la tecnología, es imprescindible conocer y saber interpretar la información visual.

24.-Porque trabaja sobre lo que no es aparente, esquiva lo obvio.

25.-Porque procede etimológicamente de Museoón, lugar sagrado de las musas, fundado en Alejandría por Ptolomeo era un areópago de estudiosos: filósofos y literatos; este es el significado que Diderot y D´Alembert le dan en la Enciclopedie (1757) y ese el espíritu humanista que deberíamos recuperar.

26.-Por el conocimiento y divulgación de las disciplinas artísticas que le son propias: la pintura, escultura, dibujo, nuevos medios, performance etc. Por la salud de las facultades de Bellas artes y Escuelas de Arte.

27.-Porque te conecta con otros momentos históricos: te hace viajar en el tiempo.

28.-Porque te acerca a otras disciplinas culturales.

29.-Porque es heredero de lo sagrado.

30.-Porque es un mecanismo productor de complejidad.

31.-Porque tiene una gramática que le es propia, una sintaxis, y es, de hecho, un lenguaje.

32.-Si la obra de arte nace como un instrumento para la magia, el museo es el heredero directo de la caverna neolítica.

33.-Porque simboliza el paso de lo privado a lo público, la democratización del tesoro. Con la Revolución Francesa los bienes de la casa real pasan a ser públicos y las obras maestras del Louvre son expuestas bajo el cartel de “museo”.

34.-Porque muestran a los forasteros quienes somos. Relatan identidad.

35.-Porque son espacios para el librepensamiento.

 

Por todo esto creo que los museos importan. Pero aún importa más que sepamos exigir a nuestros representantes políticos instituciones culturales útiles, que nos sirvan y nos eduquen, que estén a nuestro servicio y no al suyo, que sepan adaptarse a los tiempos y que sean dirigidas con cariño y entusiasmo, porque aún pasan cosas en los museos, cosas que en otros lugares jamás sucederían.

 

 

 

 

CRÉDITOS DE LAS IMÁGENES:

Diego Vites // L. Edwin Pastuña

Historiografía Tigua: Cdc lume viral

Esmalte a auga sobre pel de ovella

20 x 30 cm

 

Diego Vites // L. Edwin Pastuña

Historiografía Tigua: Vigo no futuro

Esmalte a auga sobre pel de ovella

20 x 30 cm

 

Diego Vites // L. Edwin Pastuña

Historiografía Tigua: FAC Peregrina o pequeño galpón que fixo fronte a barbarie

Esmalte a auga sobre pel de ovella

20 x 30 cm

 

Diego Vites // L. Edwin Pastuña

Historiografía Tigua: Pontevedra baixo a protección de espíritus pachamámicos

Esmalte a auga sobre pel de ovella

20 x 30 cm

María Marco

María Marco

Crítica, investigadora y comisaria independiente de arte contemporáneo. Doctora sobresaliente cum laude en Bellas Artes con una tesis sobre el retorno a la textualidad en la práctica artística contemporánea. En junio de 2012 funda la revista www.pletora.es, un proyecto editorial en internet especializado en arte contemporáneo. Colabora desde 2014 en El Cultural del periódico El Mundo cubriendo el área de arte contemporáneo en Galicia además de escribir para diferentes plataformas editoriales.

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